El haba es una planta herbácea anual, trepadora, de unos 75 cm de alto. Las matas tienen un tallo grueso y erecto, con hojas compuestas, y un tosco follaje verde grisáceo.
Las flores son blancas (rojas en algunas variedades) con una mancha central negruzca. La vaina, de color verde en estado inmaduro, se oscurece y se vuelve al secarse. Dentro de esta vaina se ubican las semillas, de 2 a 9 por vaina y puestas en fila, que son tiernas cuando no han madurado, reniformes y de color blanco, verde, o rara vez, carmesí.



Hoy en día, el haba se cultiva fácilmente en cualquier clima. Es un cultivo de invernal a primaveral, que necesita un clima templado.
Suelen sembrarse en otoño, en un suelo bien drenado, abonado con cal y estiércol, a poder ser siguiendo a un cultivo no leguminoso en la misma parcela. En sitios con heladas muy rigurosas hay que retrasar la siembra hasta principios de primavera.
Las habas se cosechan cuando todavía están tiernas, normalmente dos o tres meses después de plantarlas.
Porción comestible:
-Habas con vaina: 30 gramos por cada 100 gramos de producto fresco.
-Habas desgranadas: 100 gramos por cada 100 gramos de producto fresco.
